Que bueno sería para Marquitos dejar de ser tan bajito y poder superar la altura que sus hermanos aclamaban. De esa manera dejaría de ser el chiquito de la familia y podría manejar el auto colorado del papa.
Un día se harto y se puso zancos.
Pero al auto, igualmente, no pudo entrar.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario