escuchar un silbido, que cosa irritante.
Más cuando saboreaba mi chocolatada y el sorberte me impulsaba a hacer ese ruido tan molesto.
Además, habìa tomado ese habito, porque sino me llenaba de bigotes y después no había quien no se riera de mi. Patetico. Vergonsozo. Y todavìa peor aùn, cuando Lucas se dìo el gusto de pasar corriendo al lado mio y llevar acabo un evento espantoso.
no, no.
NO ME SALUDO.

No hay comentarios.: