la piedra seguira rodando

Su corazón latía cada vez más fuerte, sus manos se movían con más intensidad; la gente se levantaba y su guitarra comenzaba a sonar. Su cara se desbordaba de alegría, no lo podía disimular. Sus compañeros lo ayudaban para que sus nervios no se vuelvan su enemigo. Matías brillaba y los demás también. La voz del cántate salía de su garganta y las chicas enloquecidas comenzaban a gritar. Las palmas y los pies de algunos se movían acordes a la música que ellos cuatro estaban formando. Alejo en la batería marcaba un pulso que su mano temblaba al darlo. En todos se contagiaba esa sensación de vuelo, donde se sentían libres y poderosos. Segundo dibujaba magias con sus dedos sobre las cuerdas del bajo; los parlantes retumbaban y la gente lo disfrutaba. Esa era su primera canción ante su primer público. Habían ensayado varios días y algunas noches para este evento.
El último bis de la tercera canción terminaba y se despedían de los espectadores con manos transpiradas por el sufrimiento del estreno.
Francisco tomaba agua y practicaba algunos ajustes en su voz para que esta no salga tan ronca, mientras Matías seguía practicando poses para aún destacarse más. La guitarra lo era su todo: desde chico, cuando ya sabía pronunciar más de las palabras típicas como “papá y mamá”, , su padre Facundo lo metió en este mundo. Educó su oído y con mucho esfuerzo le regalo una mini guitarra para introducirlo en este campo. Toco la, toco re, luego do y fa sostenido y así continuo, la guitarra se volvió una adicción. Era su primera actividad natural básica.
En el camarín, ellos juntaban sus manos, se daban fuerzas para salir de nuevo a acribillar ese momento. Era suyo. Alejo daba su fiel apertura, los platillos sonaban y esa canción fantástica arrancaba, tanto Matías como Segundo lo acompañaban; mientras Francisco lucía su voz suavizada. Tocaron una y tres más canciones. Alejo finalizaba esa canción y comenzaba la otra. Se retiraban del escenario sin mucho aviso, la luz se apagaba y esa noche, su noche, finalizaba.

esta en el sol

Sentía una música en su cabeza que bailaba candoberamente sin que ella pudiera controlarlo. Su cadera se movía con centenares de vueltas y su cintura iba armónica a ella. Recitaba cada palabra de la canción, y cada sentimiento allí plasmado se volvía suyo. Sus manos estaban frescas y, al mismo tiempo, calientes. Cada partitura tenía un significado en su vida.
Hoy el día la había despertado con un sol que le acribillaba sus ojos, pero, sin embargo, le daba ganas de vivir, cosa que últimamente, no estaba sintiendo, pero hoy todo era distinto y ella ya lo estaba presintiendo. Los parlantes retumbaban en sus oídos, y sin embargo, ningún vecino se quejaba. Su audiencia era única, con cada tema, se emocionaban y la felicitaban de más.
La sonrisa era su fuerte, su instrumento implacable, su herramienta para lograr todo lo que quería: era perfecta.
Era sol, el sol era la razón de todo. Tenía ganas de unirse con la naturaleza. Sentir el aire sobre su cuerpo, la vitalizaba. Los pinceles tentaban su mano y los colores inundaban su cuarto. La alegría era notoria, Felipa, hoy estaba feliz.

ai

Victor no veía y lo gritaba. Sus ojos se chocaban con un fondo blanco inexplicable. sus manos se volvían su visión y sus pies su nueva guía.
Estaba descubriendo cosas nuevas, los muebles tenían puntas filosas, el piso era rasposo y su cama era muy grande que hasta entraba más de uno.
y así fue, con sus pasos lentos y torpes, a buscar una nueva belleza.

volver

Encontrarme con vanessa fue algo excepcional.
camine tres pasos, fui.
Volvi.
media vuelta.
un saltito.
y ahi estaba.
Tratando de no llorar, queriendo reir.
y comprendi que vanessa nunca estarìa tranquila.
de que valdria, sino.

moluscos

Moluscos. Había escuchado alguna vez esa palabra; en el colegio, quiza. Pero cuando antonio el caracol quiso saber si era comibles , él no sabía que decir.Puso cara de embarazada y suguió chocando su cuerpo con el piso.
escuchar un silbido, que cosa irritante.
Más cuando saboreaba mi chocolatada y el sorberte me impulsaba a hacer ese ruido tan molesto.
Además, habìa tomado ese habito, porque sino me llenaba de bigotes y después no había quien no se riera de mi. Patetico. Vergonsozo. Y todavìa peor aùn, cuando Lucas se dìo el gusto de pasar corriendo al lado mio y llevar acabo un evento espantoso.
no, no.
NO ME SALUDO.
Incesantemente las cosas se daban, pero Nicolas estaba poseido. Su boca escupia un liquido verde, sus manos se alargaban y sus ojos se disvirtuaban
estaba intentando imitar a mike, pero aun no se había comprado el sombrero.

REC

Terriblemente, Franco sintió que el vaso se deslizaba de su mano. Pero mientras incesantes cosas sucedían.
En ese medio segundo de adrenalina por salvar un pedazo de vidrio, alguien se animo a lentirizar la camara imaginaria que recordaría tal momento.
Franco se sentía Leo estirando la mano a Rose en tal film y Yesy en Willy queriendo salvar el mundo por un animalsito. Pero era un simple vaso. De un bar. Transparente. Sin ningún contenido.
Sintió que lo perdía, mas su agil pie lo supo detener, pero el fin de tal recipiente ya no lo cumplia.

corta vida la del vaso.

ricarda jr.

Mi corazon y la luna no se llena porque te vas.ILUSO.te crees que una persona puede llegar a pensar eso.No.No.No.Equivocadisimo. No way. Es peor.

Las palabras estallan en mi cabeza. El teclado se emociona en cada rose. Y las manos, sutilmente, la rematan.

Hoy era el dia de grandeza de Vaneza.
basta de Mayonesa, y hamburguesa, ahora a volver a la bùsqueda, que nunca dejo, volver a dejarse llevar, engancharse y pasarla mal.Lo que significa, pasar por la puerta de su casa ocho veces al dìa aunque sea en la otra mitad del planeta y un lugar que en tu vida recorriste proque ni siquiera ahí él te llevo; agotar todos los discos de Musimundo de la parte latinomeloso con los ahorros que tenías para el puto osito que dice tequiero, que aparte de todo es horrible, pero vos lo amabas y creía que eso en el cuarto de tu novio iba a quedar diviiino porque el otro lo dono en la iglesia, y el capo ni catolico es, o porque sinquerer su perro se lo demolio en un saque;y en cada canción hacerte un clip con él; leer las cartas de atras para adelante, derecha-izquierda y viceversa; piantar lagrimas con la ayuda de una botellita de villadel sur; ver como se conecta y desconecta, abrir su ventana, fijarte si te borro o no, leer sus mensajitos, ver fotos de cuando era chiquito, gordo, feo, y decir siempre: es taaaaaan lindo; llamar y cortar porque solo sentir su respiracion te hace sentir que estas conectada con él; escuchar canciones que compartían, ir al cine y comprar dos entradas para poner solo tu cartera, que en verdad no tiene nada más que tu billetera, por lo cual es mínima; y hasta animarte e ir y sacar un pasaje en el buquebus para en el freeshop comprarte su perfume y aromatizar todo tu cuarto y suspirar con alivio; hablar con tus amigas y bardearlo y hacer que no te importa, y decir todas las frases tipicas de mina fracasada abandonaba y horrible para despuès pasar por musimundo, su casa, el bar que siempre iban, el lugar donde te beso pro primera vez y despuès donde te dijo de ser la novia, subirte a veinte bondis hasta llegar a tu casa, maquillarte e ir al boliche
y WALA...a buscar otro para que te haga lo mismo.
Te haga feliz por lo menos
por un instante,
y no ser la unica gila.
y esa fea agonía que hace que una persona piense en otro. Y la otra ilusa se ilusione.

gracias

hoy vanessa, a travez de mi, se atreve a agradecer...

a decirle a cris, que sus guiones tienen sentido; que lo que expone, sucede.
a ricardo, que sus sentimientos son mutuos y que esta bueno no sentirse sola en esos dias.
a rose, que jack algún dia volvera.
a avril, que piensa que necesitas una nueva.
a patito, que es fea y no es la unica.
a andres, que hace pensar que dejaron el florero.
a julieta, que te advierte que seas delicada y esperes.
a vos chabona, que lloraste por cada chongo que se fue, y sos una de las tantas capas que hacen que el mundo sea machista (algo que me fascina) pero porque....
porque te hace bien.
te da energia
fuerza
heroismo

pd: a primes como vos.

esaaa vanesaaaa

A Vanesa una vez le iba a pasar.
Estaba lista para hacer un clip de Axel o Sin bandera.
Agarrarse el pelo, apoyarse contra una pared y despacito ir deslizándose sobre ella hasta caer demacrada al piso y con cien gotas in disimulables y con una garganta dispuesta a gritar fervorosamente: todos los hombres son iguales… o ir a un bar, sentarse en la barra, pedir uno, pedir otro y así hasta incontables horas de la madrugada, donde, nuevamente, se agarraría el pelo exhaustamente y golpearía con puño mal cerrado la mesada. Otra opción valida, sería machacarse con Arjona o montaner, y hasta amagar con una tijera, pero en chiste eeeh.
Graciosísimo, ilusa.
Agregando más, agarrar sus fotos, sus cartas, sus… lo que tenga de èl, y mirarlo por mucho tiempo con cara de puta resentida, y después ignorarlo, negarlo y romperlo todo, para después ir a buscar una plasticola (tambièn vale gotita) y arreglarlo todo, porque aún lo queres,
porque ese forro te marco
y te queres matar.

eso mismo

Él me miraba y no podía no sonrojarme. Estaba ahí parada hace media hora esperando solo un cambio en monedas de cien, y sus ojos me llenaban de sensaciones extrañas. Nunca había estado en un lugar de esos. La puerta de vaivén se abría y cerraba constantemente.
Entraba desde el empresario que depositaría millones de sus dólares hasta el plomero que arregla el caño del baño que buscaría un préstamo.
Era viernes y las caras de las personas no se disgustaban con disimularlo. Los hombres de pantalón caqui y camisa era una característica típica de ese quinto día de la semana. Los tacos de las mujeres resonaban en el piso. Y los pasos arrastrados de los viejos de la cola izquierda me desconcentraban en ese momento mágico que yo y mi imaginación estaban creando. Mi mente iba a mil. Cada segundo era una frase nueva en mi cabeza.
Su reloj me opacaba la vista y sus gestos con su compañero de camisa rosa me interrumpían el pensamiento. No paraban de cuchichear. Algo escondían. Pero tampoco deseaba averiguarlo, ya el hecho de saber que me perseguía con uno de sus sentidos, me divertía. Le daba emoción a esa primera vuelta por el banco.
No lo podía evitar. Lla sonrisa cómplice no tardaba en dibujarse en mi cara y él se daba cuenta.
El de rosa, ahora también, me miraba y se reían mutuamente. Mi inseguridad salía aflote e intentaba resguardarme de esa situación tan vergonzosa.
Cada vez faltaban menos personas y me atenderían. El tiempo pasaba y se iban sumando más personajes a ese sitio. Y ahí la madama mejor representada llegaba apurada con cinco celulares en la mano recién esculpida. Un asco. Con un escote por el piso, zapatos de leopardo y jean ajustado, cosa que no le sentaba bien porque su figura estaba como un poco excedida. Pero, igual, estaba el baboso, viejo viagraso que no paraba de mirar esa cadera que se sobrepasaba de los 150 cms, seguro. Los dos nos reíamos de lo mismo. Nos entendíamos. Sentía que él, a pesar de no conocerme, sabía lo que estaba pensando y sospechaba que él intuía que yo sabía su pensamiento.
Faltaba una persona y me atenderían. No quería. Estaba disfrutando mucho ese momento.
Estaba yo y me tocaba a mí. Èl chico de la caja intercambiaba señas con el del al lado, y mi paranoia se descontrolaba: u hoy no me había lavado los dientes, o tenía algo pegado en la cara o era simplemente yo. Seguro que era la última opción.
Francisco.
se llamaba Francisco, re lindo nombre... lastima que mi hermano se llama así y ni da que me hijo lleve el mismo nombre, pero sonaría tan lindo.
Su amigo le gritaba: Franki, Franki se esta yendo.
Y que iba a pretender, que salga de la cola que había estado esperando hace una hora, solo para que venga y caiga en mis brazos y mañana nos casemos y tenga cinco hijos ...
pero siempre tan ilusa, tan soñadora, tan poco real. Vivía inventando historia que nunca ni parecidas se daban, siempre terminaba con el más feo, más fracasado y con menos futuro, me calentaba, y su tributo ya estaba pago. Todas las noches igual: más de diez vasos de cerveza encima y una calentura imposible de ser escondida.
Pero pasó.
Por un grito me di vuelta, y era él.
No se que excusa había inventado. Su mirada me seguía distrayendo. Se presentò. Se llamaba como ya sabía y era una decena mayor que yo, cosa que él no supo.
Me pidió mi mail y mi teléfono. No se lo di.
Me reí.
Se rió.
Y se fue.
Fui tonta, quizá no, quizá sí.

copate

Escribir lo que uno canción te produce. Es así. Es imposible. Es una sensación única. Quizá la descripción se podría acercar o quizá igualar, que ya sería algo único también, pero se estaría hablando de cometer una semejanza con otra acción. Como por ejemplo decir: me produce lo mismo que gozar durante toda una noche. Lo cual traería que tengamos que describir esa noche: porque hay muchas y no todas se parecen. Así que también se complicaría.
Entonces mejor de las canciones para cada uno sentirlas y acabose el tema.
Pero bueno.
Entonces de que podría escribir ahora, no lo se. Lo de la música era una buena excusa. Pero igual la seguiré escuchando de fondo. Me emociona.

sorpresaaa

Ambar iba a ser la protagonista de esta historia que ni siquiera ella presumía de su existencia. Era una chica muy simple. Simple. Una vida con pocos relieves. 16 años. 4to año del secundario. Vivía en Flores. Se vestía de jean, remera y zapatilla. Tocaba la guitarra. Leía a Borges y estaba enamorada de Pablo Echarri.
Simple, vio.
Era un día de esos, que queres que no arranquen, y cuando lo hacen ni lo hacen. Estas como en off. El tiempo era depresivo. No se asomaba ni un mínimo rayito de sol. Pero tenía un gustito raro. Sorprendente.
El naranja era el color elegido para vestir ese hermoso cuerpo. Un cuerpo que era bastante insulso, mas se valía por su interior.

Dios. Si Dios es bueno. Y me da un amor. Que lo sea, y lo sea ya.

Patricio una persona rara, por lo menos, para mi, y hasta desprolijo, andaba por la vida fumándose plantas que le garantizan un buen discurso utópico donde todo era legal. Luego de tal travesía, relataba cada extraño sentimiento o sensación que había sentido en su caminar. Vivía aislado. Con sus propias ideas.

Que faso fumaría.

Que loco hablaría.

Que pito tocaría.

Y qué ganas tendría.

Dudas. Relación: no hay.
Pato, Pato, qué hombre.
19 años. De profesión, estudiante de cine. Quinto hijo de una familia de diez. Nadador profesional y amante de la fauna argentina.

Segundo, cara de mandril aplastado por una grúa de Calafate. Era adicto al aceite.
Mario era tan rudo, tan molesto y tan pelotudo que de él no voy a hablar.
Felipe era un encanto. El típico novio que cada madre desea para su hijo.
Chico diez. Excelente deportista. Religioso.
Algunos le decían Felo, otros Buba, y otros ni lo conocían. Pasaban horas y horas y nadie se acercaba a él.

El centro, claramente era ella, Ambar. Tanta gente. Y todos atraídos por su calidez de persona.
Ese perfume que la hacia perspicaz, serena…
Qué mentira.
Ella hablaba, su cabeza se movía acribilladamente por la música que recordaba. Sus venas se llenaban de vida, y le aseguraban energía para seguir viviendo. Cada aguja que pasaba, cada respiro que diluía en el aire, significan un paso hacia la victoria.

Su libro.
Ya estaba.
Quién lo leería.
Se agotaria rápido.
Horas.
Dias.
Meses.
...
Años.
Palabras molestas que hablan sin que uno lo desee. No pueden explayar los sentimientos y manchan momentos. Palabras que no encuentro para expresar lo que mi cuerpo esta emanando. Mis dedos bailan sobre el teclado, pero la coreografía no es estable ni maravillosa. Qué pena, qué dolor.

Cuanta magia. Es un simple deseo. Y ya no es él, sino alguien. O algo.
Fui yo. Yo lo busque.

Extraño pensar en él. Quiero pensar que el también lo hace. Me haría tan bien.
Las viejas dimensiones del futuro.
Hoy todo es raro.
Aunque la ciencia ficción que leo me hace creer que nada es imposible, y nada raro…

Eternidad, infinito.

Aunque quiera, no puedo dormir, por lo menos falta cuatro cosas, sigo subiendo despierto hasta saber que llego la aurora…
Tal vez.

Inconciente. Incapaz. Indefinible.
Bravo.
Pero puro y pasional.
Lo vale.
Lo quiere valer.

Ojala.

a bolivia

A veces pasa, y vaya a saber uno porque. Hay cosas que son precisas, otras no. Lo increible es como un punteo màs lento pude desvirtuarte entera. Magia. De repente, sentirse vacia, no tener nada en que pensar y fabular con historias del mas alla.

Conocer un flaco e inventarte un cuento donde el es tu principe salvador que te va a sacar de cualqueir peligro que estes, porque el por vos hace todo. Ilusa.

y seguir queriendo recrear algo porlo menos en la cabeza,inventar personajes que en su vida te hablaron y vos como la màs te sentis importante.

Tomar la iniciativa y que te den vuelta la cara, y vos emocionada porque creiste que si porque a el no le quedo otra.

y asì, todo por la culpa del forro que toca la guitarra en plaza francia.

motivaciones

Simple. Uno es uno. Cada cual es cada cual. Pero la felicidad, esta en el mismo lugar y se muestra de una sola manera, boludo sonrei.